

Este es un blog personal, íntimo y muy mío. Pero no es posesivo en sí mismo. Porque nace desde dentro para salir. No es de nada: no es político, literario, musical,fotográfico... No es de nadie: porque siendo mío se pierde cuando lo expongo. Pero a la vez es tuyo.Es para que tú quien lo lees ahora entres y escribas. Es,precisamente, el punto intermedio.
Está bien que use el blog de sofá, pero vamos que no quiero convertirme en la típica amiga petarda que está todo el día hablando de ella y sus rollos personales y familiares.
A lo que voy, no es nada nuevo para nadie que los adolescentes están, hoy en día, inmersos en el ordenador (en algo nos parecemos a ellos?) y en el móvil.
Son sus medios de comunicación preferentes. Yo hasta ahora, soy un poco sargento, pongo bastantes límites porque sino esto sería el desmadre (jajaja, nunca mejor dicho, qué malo).
Se besan mucho en sus despedidas, y se dicen continuamente lo que se quieren. Y a mí todo esto me hace pensar. Yo vengo de una época y de un lugar, CASTILLA, donde más bien somos reacios a besarnos y a decirnos lo que nos queremos, a tocarnos, a abrazarnos... Pero no sé, ni tanto ni tan calvo. Cómo me acuerdo de mi madre (poco dada a besos, la verdad) que siempre ha dicho: "Obras son amores y no buenas razones", y a veces pienso que qué razón tiene. Algun día tengo que hacer entrada sobre los refranes y lo mucho que han influido y siguen influyendo en mi vida.
Y por un lado todo esto está bien. Ya lo dicen los psicólogos que debemos tocarnos más, decirnos lo mucho que nos queremos. Pero empiezo a dudar de este amor y de este cariño tan gratuito y tan empalagoso, incluso.

