El otro día cayó casualmente en mis manos una revista de moda, estábamos (la
revista y yo) en la peluquería, ¡qué raro! Allí una revista de moda. Siempre
me pregunto porqué no habrá simplemente el periódico del día.
Me suelo siempre llevar algún libro (no por quedar de culta, que por otra parte queda de cine, a la peluquería y con libro) sobre todo y que Dios me perdone, para evitar que me hablen porque me aburren soberanamente las conversaciones, más que las conversaciones, que me hablen, no porque yo vaya de "guay" (como diría mi hija) sino porque simplemente, NO ME INTERESA HABLAR.
No suelo frecuentar mucho estos lugares y cuando voy, es casi por "obligación", y entonces aprovecho a pensar, simplemente.
Sin embargo, y con mucha cara dura por mi parte, muchas veces me pongo a leer sin hacerlo, y lo que hago es escuchar las conversaciones. Porque si bien no me gusta que me den el rollo, escuchar me encanta. Esta es otra de mis FUENTES (de esas que os hablé un día, que como no sé enlazar, pues simplemente os lo recuerdo.
Reconozco que me encanta observar a la gente en la peluquería (y en otros
sitios, sin pensar mal por favor), en este caso a las señoras, porque
normalmente la mayoría, por no decir la totalidad, suelen ser féminas,al menos a las peluquerías a las que yo me refiero.
Pero a mi me gusta escuchar, no hablar, ni que me hablen, sin ser o parecer
borde, claro está.
A lo que iba que ese día me olvidé de mi libro, y entonces pensé que lo mejor
sería escuchar y relajarme. Pero la peluquera, con toda amabilidad por su
parte, insistió en darme una revista. Y en ella había una entrevista a Amos
Oz. Voy a atreverme a contar que para mí era casi un desconocido, sí, había oído
que era el Príncipe de Asturias 2007 de las letras, pero no sabía mucho más.
Pues bien, me enfrasqué en la lectura, me olvidé de las señoras y de sus conversaciones, y me gustaron muchas cosas de él, y por eso os lo cuento, y mañana sigo y os cuento algo de Amos Oz porque el ordenador me está dando problemas y me daría mucha rabia quedarme colgadaaaaaaaaaaaaaaa
martes, 11 de diciembre de 2007
lunes, 10 de diciembre de 2007
PORQUÉ LOS HOMBRES MEAN DE PIE

Tenía otra entrada para hoy, pero me he dado cuenta de que me estaba poniendo con un tono cultural y trascendental... y no podía ser. La guardaré para otro día.
Tengo que seguir en este punto intermedio, y aunque lo de hoy no sea estrictamente cultural, y hasta parezca chistoso, creo que es muy serio.
No sé si será escatológica.
El porqué los hombres mean de pie y las mujeres sentadas.
Sé que puede parecer absurdo, como siempre lo hemos así..., como nos han enseñado desde pequeñitos-tas a hacerlo así....en nuestra cultura, claro.
Pues, cosas de estas yo me he planteado alguna vez y hasta las he llevado a debate entre mi círculo de amistades femeninas y masculinas.
Esto me ha venido a la cabeza, hoy en concreto, porque estoy como muy harta de ver a hombres meando por esquinas, no voy a decir a todas horas, pero sí en diferentes ocasiones, y precisamente no en lugares extraños ni privados lógicamente, sino más bien públicos y no en baños (públicos), puesto que si así fuere éstos (los baños públicos) suelen tener un monigote o similar que suele indicar el sexo para saber dónde tiene uno que entrar, lo cual está muy bien para evitar sorpresas desagradables, más que nada por cuestión de puntería.
Pues bien, hoy tengo que agradecer, sin ir más lejos, la inspiración de esta entrada, a un hombre, precisamente, a quien he visto mear esta mañana. Eso sí, él ha mirado hacia la izquierda y la derecha, pero claro es difícil en esa posición y en esa disposición mirar hacia atrás. Que, casualmente, estaba yo.
Lo primero que me ha asaltado a la cabeza es "¡qué tío más cerdo!
Lo segundo, intento ser más comprensiva, y entonces pienso, "pobrecillo, no habrá encontrado otro sitio".
Pero lo tercero es lo siguiente:
“Vamos a ver cuántas veces en mi caso y en el de muchas amigas, tías, primas … mujeres en general, nos ocurre que no podemos más, y directamente nos aguantamos, o buscamos el lugar idóneo, y damos mil vueltas si hace falta hasta que lo encontramos.
Entonces, porqué los hombres no pueden hacer lo mismo. Es que ellos tienen menos aguante, o es que ellos gozan del beneplácito de mear de pie y esto les hace tomar una posición más idónea.
Pues bien, digo yo, qué opinión merecería ver a una mujer en esta disposición haciendo públicamente sus necesidades más primarias.
Por cierto, estoy intentando colgar una foto que tengo con el Manneken Piss de fondo, pero que me da problemas, a cambio os incluiré otra. Os debo una foto.
Y bueno, que me están entrando ganas de ir al baño. Tengo suerte, estoy en casa y lo tengo cerquita.
domingo, 9 de diciembre de 2007
MI DELIRIUM

Había estado en Bilbao hace ocho años viendo el circo del Sol, su espectáculo "Quidam", y aquello me impactó. Todavía hoy sigo escuchando su música.
No se había oído hablar mucho de este circo. Tal vez, tenía más originalidad y era más sorpresivo, al no haber referentes externos que influyesen en la opinión que se pudiera tener del mismo. El espéctaculo era en una carpa, con un aforo no muy numeroso, y eso te envolvía en una magia y un ambiente muy especial, conmigo lo consiguieron, me transportaron a un mundo circense. A un mundo ideal.
Tenía mucha ilusión de volver a pasar esa experiencia. Ha venido más veces a España, pero por motivos varios, entre otros el monetario, no había vuelto a verlo.
Si nos metemos en google hay un montón de cosas acerca de este "circo", pero yo os traigo mi experiencia, cómo lo he vivido.
Me gustaría ser capaz de transmitir en palabras mis percepciones, sensaciones y emociones:
-Un escenario inmenso.
-Dos pantallas gigantes a cada lado del mismo.
-¡Dios mío, de lo que es capaz el ser humano!
-Sigo admirando a la persona, al hombre, al ser humano.
-Se unen acrobacia, multimedia, hologramas...
-Se fusionan el espéctaculo real y directo con imágenes proyectadas en las pantallas que se han realizado previamente y en ellas se ve lo que en ese mismo momento hacen los artistas en el escenario, ya que hay tres cámaras que están filmándolo.
-Surrealismo.
-Mezcla de razas y culturas.
-Principio y fin. Alfa y omega.Relojes que mueven sus manillas sin parar, de adelante hacia atrás.
-Perplejidad ante el esfuerzo, el trabajo, el entrenamiento...
-Plasticidad, colores, percusión.
-Sincronización de movimientos corporales.
Las comparaciones son odiosas, nada que ver mi primera vez con ésta. Pero, sigue siendo digno de admirar.
Siempre que veo, presencio, asisto a cualquier espectáculo en directo (concierto, teatro, musical...) siento una envidia sana inmensa, me subiría al escenario (¡pobre de mí!) con ellos. Tengo alma de artista, y lo soy, pero en mi casa, en mi trabajo, con mi gente... para un público pequeño pero importante. Por eso me identifico con los artistas.
El arte en cualquiera de sus manifestaciones me hacen sentir viva y comprender que a pesar de todo el ser humano es capaz de hacer maravillas y eso me da una inyección de optimismo que me llena y me da vida. Es mi delirium.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
LOS PUENTES

LOS PUENTES
Los hay largos.
Los hay cortos.
Altos, bajos, estrechos y anchos.
Peatonales y con coches y peatones.
Puentes que cruzan dos mundos, dos sociedades.
Puentes que están por encima.
Puentes románicos, puentes románticos. Los Puentes de Madison.
Puentes sobre aguas turbulentas.
El Puente sobre el río Quai.
El Puente de Todos Los Santos.
Si hay un Puente, hay un río. No siempre, ahora hay sequía.
Hay puentes que separan, y otros que acercan.
No me puentees, ¿eh?
Están los puentes dentales.
De Puente a Puente, y tiro porque me lleva la corriente.
Puentes en ciudades.
Los Puentes de Sevilla sobre el río Guadalquivir.
El Sena y sus puentes en París.
Los Puentes de Roma, el Puente de San Angelo.
Y el Puente de Tordesillas sobre el río Duero….
Hay puentes que se caen y otros que se construyen.
Los hay artísticos y monumentales.
Hay puentes que no llegan a eso y son sólo pasarelas.
Y lo que traigo hoy, aunque no lo parezca, es el Puente de San Pablo de Burgos en la primavera de este año 2007 y el Puente de la Inmaculada o ¿es de la Constitución?, éste me le llevo puesto.
martes, 4 de diciembre de 2007
HOY TOCA PENSAR EN DONAR

Algunas veces el hecho de formar parte de esta casa (Universidad)
a una le da muy buenas oportunidades (seamos positivos), de conocer (entre otras cosas) gente estupenda (estúpida, es que cuando he empezado a escribir “est- “ me ha venido a la cabeza también estúpida, pero como estoy positiva, pues me he quedado con estupenda).
Una de estas oportunidades ha sido hoy. Ha llegado a mis manos, entre las muchas cosas que me llegan cada día, un folletito que ha sacado el Vicerrectorado de Estudiantes y Extensión Universitaria, y me ha hecho pensar.
DONA SANGRE
SALVA VIDAS
y vienen aquí, nos lo ponen “a güevo” .
En mis tiempos jóvenes y altruistas solía donar sangre al menos una vez al año.
Era en Navidad.
Tal vez por cuestión de conciencia, o por no se sabe qué razón, al menos a mí me ocurría en Navidad. Me sentiría más generosa, quién sabe.
Con el paso del tiempo, me fui haciendo mayor (son cosas que pasan con el paso del tiempo) y por cuestiones fisiológicas (embarazos, por ejemplo, ya donaba yo bastante en aquellos meses) dejé de hacerlo, y los años pasaron y la dejación se hizo un poco perenne.
Casualmente, en realidad no fue casualmente, pero esto no viene al caso, necesité recibir sangre hace unos años, y aquello también me hizo pensar, pero a pesar de ello mi dejación siguió.
Y, bueno pues que me voy a animar, el 11 de diciembre, me comprometo desde aquí a dar un poco de mi sangre. A alguien le llegará.
Y, por aquí ando picando a la gente, a ver quién se atreve, y es curioso lo que nos cuesta.
¿Por qué nos costará tanto dar algo que encima nos sobra? Será reflejo de nuestra sociedad.
Hoy, toca pensar en donar, a lo mejor como es Santa Bárbara....más que nada para que no nos acordemos sólo de esta santa cuando truena.
lunes, 3 de diciembre de 2007
HOY TOCA....."SONREIR"
domingo, 2 de diciembre de 2007
QUE NO ES NAVIDAD, COÑO.
Siempre me ha gustado vivir la vida
repartida, dividida, organizada (digamos).
Me gustan los calendarios, saber el día en que vivo.
Saber el santoral del día.
Saber las efemérides de cada día.
Me gustan los calendarios de taco, que se arrancan hoja a hoja…
Me gustan las agendas, los relojes, los diarios
Hasta me gustan los blogs…
Me gustan las semanas y los meses.
Me gustan el otoño y el verano
y la primavera y bueno, también el invierno.
La infancia, la adolescencia, la madurez (y no sigo)…
Las etapas, al fin y al cabo, las de la vida, las del Camino de Santiago…
Las olimpiadas, cada cuatro años…
Pero ahora todo está como sin perfilar.
Lo que ayer era ayer ya es mañana.
Hay prisa por llegar, y no sé a donde.
No acaba de salir algo y ya lo sabe todo el mundo.
Se queman las etapas sin ser vividas.
Estamos en navidad desde noviembre.
Y nada tiene sentido así, si es que lo tiene que tener.
Pues por eso, hoy os traigo el adviento, que no estamos en navidad, ¡coño!
Que, de estar en algo, estamos en Adviento.
Todos los años a estas alturas
mis hijos me piden el calendario del Adviento.
Siempre les ha hecho ilusión, desde que eran pequeñitos.
Tal vez porque a mi también me lo hacía.
Tal vez porque la vida es, en general, un poco monótona.
Por darle un poco de gracia, juego y azúcar.
Sin darle ningún matiz,
por pura tradición, o mera golosinería.
Y aún siendo hoy grandes (diez y trece años)
me lo siguen pidiendo.
Está formado por saquitos rojos
numerados en dorado,
por cada día del mes.
En cada saquito procuro poner un dulce y una palabra.
Recuerdo cuando decoraron la Castellana en Madrid con palabras, yo pensé,“ me lo han copiado”.
Ya por entonces les ponía una palabra (o frase) en cada saquito del calendario.
Comparto con vosotros algunas de ellas.
Ríete mucho
Paz
Juega sin parar
Escucha
No grites por favor
Da un abrazo
Sé cariñoso…
repartida, dividida, organizada (digamos).
Me gustan los calendarios, saber el día en que vivo.
Saber el santoral del día.
Saber las efemérides de cada día.
Me gustan los calendarios de taco, que se arrancan hoja a hoja…
Me gustan las agendas, los relojes, los diarios
Hasta me gustan los blogs…
Me gustan las semanas y los meses.
Me gustan el otoño y el verano
y la primavera y bueno, también el invierno.
La infancia, la adolescencia, la madurez (y no sigo)…
Las etapas, al fin y al cabo, las de la vida, las del Camino de Santiago…
Las olimpiadas, cada cuatro años…
Pero ahora todo está como sin perfilar.
Lo que ayer era ayer ya es mañana.
Hay prisa por llegar, y no sé a donde.
No acaba de salir algo y ya lo sabe todo el mundo.
Se queman las etapas sin ser vividas.
Estamos en navidad desde noviembre.
Y nada tiene sentido así, si es que lo tiene que tener.
Pues por eso, hoy os traigo el adviento, que no estamos en navidad, ¡coño!
Que, de estar en algo, estamos en Adviento.
Todos los años a estas alturas
mis hijos me piden el calendario del Adviento.
Siempre les ha hecho ilusión, desde que eran pequeñitos.
Tal vez porque a mi también me lo hacía.
Tal vez porque la vida es, en general, un poco monótona.
Por darle un poco de gracia, juego y azúcar.
Sin darle ningún matiz,
por pura tradición, o mera golosinería.
Y aún siendo hoy grandes (diez y trece años)
me lo siguen pidiendo.
Está formado por saquitos rojos
numerados en dorado,
por cada día del mes.
En cada saquito procuro poner un dulce y una palabra.
Recuerdo cuando decoraron la Castellana en Madrid con palabras, yo pensé,“ me lo han copiado”.
Ya por entonces les ponía una palabra (o frase) en cada saquito del calendario.
Comparto con vosotros algunas de ellas.
Ríete mucho
Paz
Juega sin parar
Escucha
No grites por favor
Da un abrazo
Sé cariñoso…
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