Hace un año, tal día como hoy, hice mi primer comentario en la acequia, en aquella época casi no sabía lo que era un blog, me había enterado por mi sobrino que hizo un viaje por Camboya en el mes de septiembre de 2006, y colgaba fotos y contaba sus cosas y a mí aquello me parecía alucinante.
Hoy es el día que no recuerdo de qué manera y cómo fue para entrar en ella.
Sé que de repente la encontré.
Y vi que pertenecía a una persona que trabajaba en la Universidad de Burgos, como yo.
Recuerdo que al principio entre mi torpeza para introducir comentarios y mi pudor le mandaba correos electrónicos a Pedro con los comentarios, éste fue el primero y lo hice como anónimo, pero Pedro ya sabía quién era yo. Los siguientes ya los hice con mi nombre, y después en noviembre tuve mi propio blog.
Creo que es bueno mirar hacia atrás, a veces lo hacemos con nostalgia, pero a mí me gusta hacerlo con un sentido positivo, y de esta manera me doy cuenta cuánto aprendo de los demás y de mí, y cómo en mi vida avanzo. Esto no se nota día a día y sí cuando miras hacia atrás.
Traigo mi primer comentario, lo celebro con vosotros.
Y le doy gracias a Pedro.
Hoy como hace un año, tenemos la suerte de que la ciudad de burgos pinta parecido.
El Arlanzón también.
jueves, 22 de mayo de 2008
miércoles, 21 de mayo de 2008
DESCENTRE
En realidad no es descentre, o sí, no sé.
Es falta de interiorización.
Estoy viviendo últimamente muy al día, demasiado.
Estoy como sin organizar.
Dónde están mis agendas.
Dónde mi librito en el que llevo mis cuentas.
Que no sé qué me pasa.
Enamorada no estoy, desde luego.
Bueno, quiero decir, uy Dios mío si lo voy a estropear, que el que se excusa se acusa. Quiero decir que no estoy enamorada en el sentido de acabarme de enamorar. Bueno, da igual, no lo voy a explicotear más.
El caso es que estoy como que no me centro.
No estoy preocupada tampoco.
Estoy tal vez absorbida por ciertos acontecimientos de mi vida. No lo sé.
Los cambios en el trabajo, a lo mejor.
Tal vez, la primavera me altere más de lo que creo.
Pero sí, lo noto.
Me cuesta más escribir, me cuesta más leer.
Sí es cierto, se me han acumulado acontecimientos sociales que me han tenido un poco de cara a la galería (iba a decir, en el buen sentido de la frase). Cada fin de semana desde semana santa he tenido una historia y no sé, el caso es que debo estar abriéndome como las flores (qué rematadamente cursi me ha quedado esto) mirando al sol, y a falta de replegarme un poco más.
Ya vendrá el otoño, digo yo.
NOTA: he escrito según me ha venido a la cabeza y no he releído.
Es falta de interiorización.
Estoy viviendo últimamente muy al día, demasiado.
Estoy como sin organizar.
Dónde están mis agendas.
Dónde mi librito en el que llevo mis cuentas.
Que no sé qué me pasa.
Enamorada no estoy, desde luego.
Bueno, quiero decir, uy Dios mío si lo voy a estropear, que el que se excusa se acusa. Quiero decir que no estoy enamorada en el sentido de acabarme de enamorar. Bueno, da igual, no lo voy a explicotear más.
El caso es que estoy como que no me centro.
No estoy preocupada tampoco.
Estoy tal vez absorbida por ciertos acontecimientos de mi vida. No lo sé.
Los cambios en el trabajo, a lo mejor.
Tal vez, la primavera me altere más de lo que creo.
Pero sí, lo noto.
Me cuesta más escribir, me cuesta más leer.
Sí es cierto, se me han acumulado acontecimientos sociales que me han tenido un poco de cara a la galería (iba a decir, en el buen sentido de la frase). Cada fin de semana desde semana santa he tenido una historia y no sé, el caso es que debo estar abriéndome como las flores (qué rematadamente cursi me ha quedado esto) mirando al sol, y a falta de replegarme un poco más.
Ya vendrá el otoño, digo yo.
NOTA: he escrito según me ha venido a la cabeza y no he releído.
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lunes, 19 de mayo de 2008
los agarrados o los lentos
No me refiero ni a los cutres, casposos, ratoneros y que no meten la mano al bolsillo o a la cartera. Ni tampoco a los petardos, esa gente pesada a quien siempre tienes que esperar y que aún, aparentemente, teniendo más tiempo que tú y menos cosas que hacer siempre llegan tarde porque son unos lentos, y a mí me ponen de los nervios, coño.
No, que me refiero a cuando yo, a pesar de lo joven que soy (eso es para el Señor Manzacosas, que una vez me dijo, "jovencita..." ay, y me llegó al alma) empecé a bailar agarrado o lento, lo llamábamos de las dos formas, con 14 años, más o menos.
Ay, y esque a mí me encantaba. Recuerdo que solía ser en casa de algún amigo o amiga, cuando no estaban sus padres. O también, en mis épocas había gente que alquilaba pisos y allí se hacían los guatequillos. Que aunque esto era en los 80, pues también se hacía.
Ay, y esque a mí me encantaba. Empezaba la fiesta y había música movidita y roquera para bailar, y desmelenarse. He sido siempre muy bailona y lo sigo siendo.
Y, de repente, bajaban las luces, ponían música lenta y entonces era como un nervio en el estómago...a ver quien me sacaba. Porque encima, a mí me daba una rabia..., teníamos que esperar a que nos sacaran a bailar. Entonces me acuerdo que si me sacaba a bailar alguno de esos que al menos para mí era pesado...es que mis brazos se alargaban lo más posible para que la distancia entre su cuerpo y el mío fuera lo suficientemente larga como para que incluso cupiera alguien en medio.
Ay, y esque a mí me encantaba. Si venía alguno que bueno ni fú ni fá, pero que sabía bailar..., que sabía llevarte..., que te mecía, entonces mis brazos se encogían, y después se alargaban pero para abrazar al susodicho, ay y esque eso fueron mis inicios del amor.
Todavía recuerdo bailar con alguno, que yo no me planteaba más, pero el sólo hecho de bailar, que te hablaran bajito al oído, que incluso te susurrasen la canción, y si encima olía bien...ay que no querías que se acabara la canción. A veces empalmabas (uy, que mal suena esto en este contexto) una canción con otra y hasta tres...Y alguna envidiosilla te miraba con recelo.
Sin embargo, cuando te tocaba bailar con el plasta de turno, es que hablabas de cualquier tontería, incluso hablabas con la pareja de al lado, y yo recuero que hablaba hasta alto, cualquier cosa...
Ay, y esque a mí me encantaba...
No, que me refiero a cuando yo, a pesar de lo joven que soy (eso es para el Señor Manzacosas, que una vez me dijo, "jovencita..." ay, y me llegó al alma) empecé a bailar agarrado o lento, lo llamábamos de las dos formas, con 14 años, más o menos.
Ay, y esque a mí me encantaba. Recuerdo que solía ser en casa de algún amigo o amiga, cuando no estaban sus padres. O también, en mis épocas había gente que alquilaba pisos y allí se hacían los guatequillos. Que aunque esto era en los 80, pues también se hacía.
Ay, y esque a mí me encantaba. Empezaba la fiesta y había música movidita y roquera para bailar, y desmelenarse. He sido siempre muy bailona y lo sigo siendo.
Y, de repente, bajaban las luces, ponían música lenta y entonces era como un nervio en el estómago...a ver quien me sacaba. Porque encima, a mí me daba una rabia..., teníamos que esperar a que nos sacaran a bailar. Entonces me acuerdo que si me sacaba a bailar alguno de esos que al menos para mí era pesado...es que mis brazos se alargaban lo más posible para que la distancia entre su cuerpo y el mío fuera lo suficientemente larga como para que incluso cupiera alguien en medio.
Ay, y esque a mí me encantaba. Si venía alguno que bueno ni fú ni fá, pero que sabía bailar..., que sabía llevarte..., que te mecía, entonces mis brazos se encogían, y después se alargaban pero para abrazar al susodicho, ay y esque eso fueron mis inicios del amor.
Todavía recuerdo bailar con alguno, que yo no me planteaba más, pero el sólo hecho de bailar, que te hablaran bajito al oído, que incluso te susurrasen la canción, y si encima olía bien...ay que no querías que se acabara la canción. A veces empalmabas (uy, que mal suena esto en este contexto) una canción con otra y hasta tres...Y alguna envidiosilla te miraba con recelo.
Sin embargo, cuando te tocaba bailar con el plasta de turno, es que hablabas de cualquier tontería, incluso hablabas con la pareja de al lado, y yo recuero que hablaba hasta alto, cualquier cosa...
Ay, y esque a mí me encantaba...
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domingo, 18 de mayo de 2008
INTEGRIDAD
¿Es difícil hoy en día ser íntegra?
¿Hay muchas cosas que me tientan para dejar de serlo?
Siempre me contaron, me educaron en que había que ser buena gente, que las cosas había que ganárselas, que pedir un favor era algo únicamente destinado a la vecina para sacarnos de un aprieto...
Siempre entendí, tal vez he sido responsable desde siempre, que la vida me la tenía que buscar yo por mis propios medios, que cuanto antes debía ser la menor carga posible para mi familia.
En casa de mis padres nunca recuerdo que se pidiera un favor del tipo "mira a ver si colocas a la niña o al niño". Los amigos de mis padres (en general bien colocados) estaban para salir por ahí con ellos, estaban para lo lúdico, lo festivo, lo divertido. Hombre, imagino que también estarían para contarse sus penas. Pero vamos, estaban para eso, para la propia vida. Y, si entre la pandilla había un ingeniero, o un abogado, o un médico...nunca vi que en mi casa se utilizara este tipo de relaciones para traficar con ellas.
Sin embargo, es que hoy en día, estamos rodeados de una endogamia y un amiguismo que a mi me flipa (este verbo se lo dedico a mi hija, coño).
"¿Qué hay de lo mío?"
Parece que si conoces a alguien que está bien situado, bien colocado... eso te va a ayudar en un momento dado para abrirte un hueco en determinado lugar. Y al final, se mezcla todo.
Sí, comprendo que está bien, dicen que hay que tener amigos hasta el infierno, pero yo creo que ahora se abusa demasiado.
Y, al fin y al cabo en el terreno privado, cada uno puede hacer lo que quiera con sus amistades y su familia, y si uno tiene un quiosco de pipas, por ejemplo, puede meter a media jornada al sobrino de turno. Pero, cuando el terreno ya no es privado, ay, ay, ay que entonces eso se llama tráfico de influencias, pero vamos que parece que este término cada vez se oye menos.
La mayoría de la gente funciona por intercambio de favores, y cuando en algún momento determinado a mí se me ocurre criticar esto porque sencillamente creo que está mal, pues se me tacha de "íntegra", pero con sorna.
Y, entonces, yo pienso que algo que se supone que es un elogio acaba siendo un insulto.
Porque hoy en día, ya se sabe el más tonto relojero.
Y si tienes un amigo aquí y otro allá, pues a lo mejor consigues una cita médica antes, un papel que te lo hagan en menos tiempo...y al fin y al cabo esto sería hasta "pecata minuta"...
Pero cuando esta actitud es continua en la vida, conozco a gente que funciona así. Es como un trueque continuo: Tú me das y yo te doy. Qué me das tú para que yo te dé.
Y a mí todo esto no me gusta nada, porque aunque a veces la tentación es más fuerte que una, al final la libertad puede más y a lo mejor la integridad está unida a ella. No lo sé. Si me dáis alguna pista os lo agradezco.
¿Hay muchas cosas que me tientan para dejar de serlo?
Siempre me contaron, me educaron en que había que ser buena gente, que las cosas había que ganárselas, que pedir un favor era algo únicamente destinado a la vecina para sacarnos de un aprieto...
Siempre entendí, tal vez he sido responsable desde siempre, que la vida me la tenía que buscar yo por mis propios medios, que cuanto antes debía ser la menor carga posible para mi familia.
En casa de mis padres nunca recuerdo que se pidiera un favor del tipo "mira a ver si colocas a la niña o al niño". Los amigos de mis padres (en general bien colocados) estaban para salir por ahí con ellos, estaban para lo lúdico, lo festivo, lo divertido. Hombre, imagino que también estarían para contarse sus penas. Pero vamos, estaban para eso, para la propia vida. Y, si entre la pandilla había un ingeniero, o un abogado, o un médico...nunca vi que en mi casa se utilizara este tipo de relaciones para traficar con ellas.
Sin embargo, es que hoy en día, estamos rodeados de una endogamia y un amiguismo que a mi me flipa (este verbo se lo dedico a mi hija, coño).
"¿Qué hay de lo mío?"
Parece que si conoces a alguien que está bien situado, bien colocado... eso te va a ayudar en un momento dado para abrirte un hueco en determinado lugar. Y al final, se mezcla todo.
Sí, comprendo que está bien, dicen que hay que tener amigos hasta el infierno, pero yo creo que ahora se abusa demasiado.
Y, al fin y al cabo en el terreno privado, cada uno puede hacer lo que quiera con sus amistades y su familia, y si uno tiene un quiosco de pipas, por ejemplo, puede meter a media jornada al sobrino de turno. Pero, cuando el terreno ya no es privado, ay, ay, ay que entonces eso se llama tráfico de influencias, pero vamos que parece que este término cada vez se oye menos.
La mayoría de la gente funciona por intercambio de favores, y cuando en algún momento determinado a mí se me ocurre criticar esto porque sencillamente creo que está mal, pues se me tacha de "íntegra", pero con sorna.
Y, entonces, yo pienso que algo que se supone que es un elogio acaba siendo un insulto.
Porque hoy en día, ya se sabe el más tonto relojero.
Y si tienes un amigo aquí y otro allá, pues a lo mejor consigues una cita médica antes, un papel que te lo hagan en menos tiempo...y al fin y al cabo esto sería hasta "pecata minuta"...
Pero cuando esta actitud es continua en la vida, conozco a gente que funciona así. Es como un trueque continuo: Tú me das y yo te doy. Qué me das tú para que yo te dé.
Y a mí todo esto no me gusta nada, porque aunque a veces la tentación es más fuerte que una, al final la libertad puede más y a lo mejor la integridad está unida a ella. No lo sé. Si me dáis alguna pista os lo agradezco.
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miércoles, 14 de mayo de 2008
LA COPLA
Voy a confesar desde aquí mi amor por la copla.
Siempre me ha gustado.
Son historias de amor y olvido.
Hoy os traigo con un día de retraso esta copla.
Ésta, cantada por Lola Flores es una maravilla.
Y cuántas otras.
Que me gusta la copla, coño.
y desde aquí lo confieso.
Siempre me ha gustado.
Son historias de amor y olvido.
Hoy os traigo con un día de retraso esta copla.
Ésta, cantada por Lola Flores es una maravilla.
Y cuántas otras.
Que me gusta la copla, coño.
y desde aquí lo confieso.
Ay 13,13 de Mayo
Cuando me encontré contigo
Ay, tus ojos de manzana
Y tus labios de cuchillo
Y las nueve,nueve letras
De tu nombre sobre el mío
Que borraron diferencias
De linaje y apellío.
Bendita sea la mare
Bendita sea la mare
La mare que te ha parío
Que solita se quedó
Para darme a mi un jacinto
Que alegraba sus jardines
Dios de gloria para el mío.
Quieres que vaya descalza
Quieres que vaya descalza
Yo me iré por los caminos.
Quieres que me abra las venas
Para ver si doy contigo.
Haré lo que se te antoje
Lo que mande tu capricho
Que es mi corazón cometa
Y en tu mano esta el ovillo
Que es mi sinrazón campanas
Y tu voluntad sonío.
Ay 13,13 de Mayo
Cuando me encontré contigo.
Por tu querer vida mía
Por tu querer vida mía
Voy borracha de cariño
Yo te quiero con el alba
Y de noche junto al trigo.
Al atardecer te quiero
Al atardecer te quiero
Cuando se callan los niños,
Madrugada, tarde y noche
Por los siglos de los siglos.
Ay 13, 13 de Mayo
Ay 13, 13 de Mayo
Clarín de amor y de olvío
Por la sangre me corrió
Un toro de escalofrío
Que dejó mi alma clavada
En la plaza del suspiro.
Quieres que vaya descalza
Quieres que vaya descalza
Yo me iré por los caminos.
Quieres que me abra la venas
Para ver si doy contigo
Haré lo que se te antoje
Lo que mande tu capricho
Que es mi corazón cometa
Y en tu mano esta el ovillo
Que es mi sinrazón campanas
Y tu voluntad sonío
Ay 13, 13 de Mayo
Cuando me encontré contigo.
León-Solano
León-Solano
lunes, 12 de mayo de 2008
LA FAMILIA POLÍTICA
Este fin de semana he estado de comunión, fiesta típica donde las haya del mes de mayo de esta bendita España. No voy a hablar de este tipo de acto social porque no me da la gana.
El caso que este acontecimiento me ha llevado a Madrid, ciudad donde vive mi familia política.
Y, la verdad, que lo de la familia, en general, es un poco petardo. Porque aunque la sangre tira, todos sabemos que esto no se elige, vamos que donde te toque te ha tocado, te guste o no. Y además es para toda la vida, y no es cuestión de crear cismas (por lo menos eso pienso yo) ni grandes dramas.
Luego está la política, que si la natural no la elegimos, pues ésta mucho menos (bueno en realidad la elegimos, más que nada es que viene en el lote). Y además cuando te toca ya tienes unos añitos y vas a entrar a una casa donde la fiesta empezó hace unos cuantos años antes de que tu llegaras, y claro enterarse de que pie cojea cada cual y dónde está el sitio en que debes colocarte, de qué hablar y de qué no hablar... pues lleva su tiempo y su ingenio.
Tengo la suerte, que en general con la de toda la vida no me ha ido mal y con la añadida tampoco. Sobre todo porque la política la tengo en Madrid, esto tiene cosas muy buenas. Al no vivir en la misma ciudad esto te permite crear una distancia física y emocional que es muy sana para mantener, lo que se dice vulgarmente, un buen rollo. Y además, me permite acercarme de vez en cuando a esta ciudad que me priva, y sobre todo por un módico precio porque los hoteles en la capital (y en toda España) son carísimos.
Si ya lo digo yo, no hay cosa mejor que ser positivo.
Últimamente me está dando por pensar que una de dos, o a raíz de cumplir los cuarenta es como si me he metido un chute de optimismo, o es que he tenido mucha suerte en la vida...porque estar contenta de la suegra y las cuñadas con lo mal que suenan estos sustantivos...
El caso que este acontecimiento me ha llevado a Madrid, ciudad donde vive mi familia política.
Y, la verdad, que lo de la familia, en general, es un poco petardo. Porque aunque la sangre tira, todos sabemos que esto no se elige, vamos que donde te toque te ha tocado, te guste o no. Y además es para toda la vida, y no es cuestión de crear cismas (por lo menos eso pienso yo) ni grandes dramas.
Luego está la política, que si la natural no la elegimos, pues ésta mucho menos (bueno en realidad la elegimos, más que nada es que viene en el lote). Y además cuando te toca ya tienes unos añitos y vas a entrar a una casa donde la fiesta empezó hace unos cuantos años antes de que tu llegaras, y claro enterarse de que pie cojea cada cual y dónde está el sitio en que debes colocarte, de qué hablar y de qué no hablar... pues lleva su tiempo y su ingenio.
Tengo la suerte, que en general con la de toda la vida no me ha ido mal y con la añadida tampoco. Sobre todo porque la política la tengo en Madrid, esto tiene cosas muy buenas. Al no vivir en la misma ciudad esto te permite crear una distancia física y emocional que es muy sana para mantener, lo que se dice vulgarmente, un buen rollo. Y además, me permite acercarme de vez en cuando a esta ciudad que me priva, y sobre todo por un módico precio porque los hoteles en la capital (y en toda España) son carísimos.
Si ya lo digo yo, no hay cosa mejor que ser positivo.
Últimamente me está dando por pensar que una de dos, o a raíz de cumplir los cuarenta es como si me he metido un chute de optimismo, o es que he tenido mucha suerte en la vida...porque estar contenta de la suegra y las cuñadas con lo mal que suenan estos sustantivos...
viernes, 9 de mayo de 2008
descanso
os envío un beso fuerte a todos.
este fin de semana desconecto.
Vuelvo el domingo por la noche.
Tened buen fin de semana.
Espero descansar y que vosotros lo hagáis si lo necesitáis.
Un besote a todossssssssss
Llueve, detrás de los cristales, llueve y llueve....
este fin de semana desconecto.
Vuelvo el domingo por la noche.
Tened buen fin de semana.
Espero descansar y que vosotros lo hagáis si lo necesitáis.
Un besote a todossssssssss
Llueve, detrás de los cristales, llueve y llueve....
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