viernes, 30 de mayo de 2008

el curpillos


















Para los que no son de Burgos, y no es por dar envidia, hoy es el curpillos.El curpillos es una fiesta local de la ciudad de Burgos.
Hoy es un viernes festivo en Burgos. Muchos aprovechan y se van de fin de semana largo.
Otros se quedan a saborear la fiesta, sobre todo en El Parral que es un parque natural donde las peñas de Burgos colocan sus puestos y venden sus pinchos. Allí se come, se bebe, se baila...

Cuando el Corpus era fiesta nacional, ésta fiesta nuestra se celebraba al día siguiente, con lo cual era un buen puente. Desde que ya el corpus no es fiesta, el curpillos se traslada al viernes siguiente del domingo en que se celebra el corpus.

Os voy a contar un poco el motivo de esta fiesta:
La Fiesta del Curpillos es la celebración más tradicional de cuantas existen en nuestra ciudad.
Su origen se remonta al hecho histórico de la Batalla de las Navas de Tolosa, la más importante de las acciones bélicas de la Reconquista, librada en el año 1212. En ella las tropas cristianas mandadas por el rey castellano, Alfonso VIII, derrotaron completamente a los árabes, abriendo así a Castilla todo el sur de la península y preservando España y Portugal para la cultura occidental y cristiana.
Entre los diversos acontecimientos de la batalla resultó, según cuentan las crónicas, especialmente significativa, la conquista por el rey castellano del pendón que guardaba la entrada de la tienda del jefe moro Miramamolín.
Como quiera que Alfonso VIII, vinculado a Burgos, había fundado ya en 1187 el Real Monasterio de las Huelgas, con voluntad expresa de ser enterrado en él con su esposa Leonor de Inglaterra, resulta lógico que hiciera traer aquí el famoso pendón.
En agradecimiento a Dios por el éxito de la batalla, y en conmemoración por tan importante triunfo, el pueblo burgalés presidido por sus primeras autoridades militares, religiosas y civiles acostumbró desde tiempo inmemorial a exhibir y pasear tan valioso trofeo, acompañando la procesión del Santísimo. La cita anual quedó fijada para el viernes siguiente al Día del Corpus Cristi. En esa fecha la primera autoridad existente en la Ciudad porta el llamado Pendón de las Navas, actualmente sustituido por una reproducción, para no dañar el original. Después de las celebraciones institucionales y religiosas los gigantillos, gigantones y danzantes ofrecen sus típicos bailes en el compás de Adentro.
La fiesta de completa con una multitudinaria jira campestre en el parque de El Parral, el más antiguo de los parques de Burgos, situado entre el monasterio de Las Huelgas y el Hospital del Rey, fundación también de Alfonso VIII.
La fuerza de la tradición obligó al Ayuntamiento a declarar el Curpillos en 1953, media jornada festiva y posteriormente que el día fuese enteramente festivo.
Con todos los ingredientes de la tradición ancestral y de la romería, con el bullicio de peñas, blusas, dulzaineros, grupos de danzas, charangas y sociedades recreativas, la degustación de los numerosos productos de la tierra y la participación masiva del pueblo burgalés, la fiesta está servida.

jueves, 29 de mayo de 2008

la memoria

Estoy francamente preocupada.
No sé a qué será debido.
Pero me está fallando la memoria últimamente.
Además en cosas tontas, pero básicas.
No sé si ir al médico porque a lo mejor es una chorrada.
Tampoco quiero preocuparme, porque con el tema del Alzheimer y todo eso...

Una de las cosas que se me olvida, y que considero fundamental, es el nombre de las personas. Pero, coño, de personas que se supone que me debo saber, pues nada, que parece que lo tengo en la punta de la lengua y no me sale, y de verdad que me preocupa. Coño que el otro día me pasó con un compañero de trabajo. Que esque normalmente tienes que dirigirte a las personas por su nombre, y además esque estás pensando en cómo se llama y no estás concentrado ni en lo que te dice y en lo que vas a decir.

Primero empecé con los títulos de las películas, los títulos de los libros y con el nombre de los actores, actrices y protagonistas de los mismos. Y de verdad que me pongo de genio porque resulta que vas a hablar de una película que has visto, y que no arranco, que no me acuerdo del título, del nombre de los actores, del director ya no te digo...
Después seguí con que casi todo me lo tenía que apuntar en la agenda. Y lo peor es cuando me apunto la lista de la compra, y cuando llego al supermercado resulta que se me ha olvidado la lista, entonces a ejercitar la memoria. Y cuando llego a casa y compruebo la compra con la lista, lógicamente algo se ha olvidado.
Ah, otra cosa, de vez en cuando requiso a mi hija el mp3 o el móvil, pues bien, estos aparatos no son de un tamaño muy considerable, con lo cual como los escondo y cada vez en un sitio, pues luego no me acuerdo dónde los he puesto.
El mp3 estuvo perdido por casa casi un mes, me volví loca hasta que di con él, con la consecuente "bronca" de mi hija adolescente amenazando que si en un tiempo no aparecía le tendría que comprar otro.
Y en casa me pasa con muchas cosas, sobre todo con las cosas de pequeño tamaño, pues que no sé dónde las pongo.
De verdad, que estoy preocupada.
Dicen que es por la vida que llevamos, por el ritmo.
Ay, yo no sé, pero cada día más desmemoriada.

martes, 27 de mayo de 2008

la risa

Hubo un tiempo en que todo, o casi todo o prácticamente todo, me lo tomaba en serio.
Todo me lo tomaba a pecho.
Tenía un nivel de autoexigencia excesivo y eso me llevaba a tener unos malos ratos...
Siempre he sido sonriente, la verdad.
Pero, sin embargo separaba los momentos serios de los momentos de cachondeo.
Cuando era estudiante, estudiaba demasiado, más de lo que debiera. La verdad es que en casa, hasta mi padre me decía,"anda hija, descansa un poco".En realidad esto se dio hasta los 20 años que pase unos años, más malos que buenos (esto lo contaré algún día) y entonces ya me costaba concentrarme y lógicamente repercutió en mis estudios, pero bueno no lo hice tan mal, acabé mi carrera. El caso es que en aquella época me tomaba muy en serio a los profesores, a los compañeros, a mis padres. Sus comentarios, sus conversaciones...
Así se puede decir que hasta digamos casi los cuarenta años.

Ahora es tremendo, me río hasta de mi sombra.
Lo primero, me río de mí, la verdad.
Me miro al espejo cada día, soy presumida "quetecagas", lo reconozco. Tampoco me paso las horas porque no tengo tiempo. Lo que me gusta es que me miro y me reconozco y luego me río, siempre me río, cada día me río al mirarme.
Y, reconozco, que eso me lleva a reírme de los demás, unas veces más sanamente que otras.

risa (2)

Me río,
¡Ay de mí si no fuera por la risa…!
Me río,
y es como un río…
Un río de risa.
Sin prisa.
Me río contigo.
Y hasta con Isa.
¿A que sí?
¡Qué risa!
Me río de ti,
y de mí, por supuesto.
Me río, sí.
Hasta de lo que llevo puesto.
Que sí.
Es que si no me río…,
casi todo lo detesto.
La risa.
La risa floja.
La risa tonta.
La risa, el orgasmo de la mente.
Eso me decía Vicente
Y yo se lo digo a la gente.
Y hasta lo decía mi abuela.
Y mi madre y mi padre.
Si en realidad, de familia me viene.

viernes, 23 de mayo de 2008

UN 23 DE MAYO DE 1992

Hasta aquí hemos llegado...
Ahora y hoy.
Mañana, ya veremos.
Esta ha sido nuestra teoría en estos dieciséis años, sino (yo al menos, he sido más cabra loca que Jaime) no me hubiera casado ni de coña.
Lo de "para toda la vida" es como angustioso.

Fue un día genial, lo pasamos estupendamente.
Recuerdo que por la mañana llovió casi tanto como hoy.
Nos casamos por la tarde, y al menos no llovió.
Reunimos a mucha gente.



Han pasado dieciséis, se me han pasado volando. Hemos pasado muchas cosas, hemos tenido dos hijos, nos hemos aguantado (tal vez, a veces siento que yo he dado más guerra en esta historia) el uno al otro, hemos discutido, tenemos carácter los dos. Yo, más torrente, Jaime más pausado. Creo que es mi calma en los momentos de arranque. Y, yo también la suya en los suyos. Siento, que he tenido suerte, supe elegir y (hasta ahora) me ha ido bien.

Yo, como persona, he mejorado, he crecido, he evolucionado, pero cuando me veo en la foto, me siento la misma que ese día.





jueves, 22 de mayo de 2008

HACE UN AÑO. UN DÍA DE SANTA RITA

Hace un año, tal día como hoy, hice mi primer comentario en la acequia, en aquella época casi no sabía lo que era un blog, me había enterado por mi sobrino que hizo un viaje por Camboya en el mes de septiembre de 2006, y colgaba fotos y contaba sus cosas y a mí aquello me parecía alucinante.

Hoy es el día que no recuerdo de qué manera y cómo fue para entrar en ella.
Sé que de repente la encontré.
Y vi que pertenecía a una persona que trabajaba en la Universidad de Burgos, como yo.
Recuerdo que al principio entre mi torpeza para introducir comentarios y mi pudor le mandaba correos electrónicos a Pedro con los comentarios, éste fue el primero y lo hice como anónimo, pero Pedro ya sabía quién era yo. Los siguientes ya los hice con mi nombre, y después en noviembre tuve mi propio blog.
Creo que es bueno mirar hacia atrás, a veces lo hacemos con nostalgia, pero a mí me gusta hacerlo con un sentido positivo, y de esta manera me doy cuenta cuánto aprendo de los demás y de mí, y cómo en mi vida avanzo. Esto no se nota día a día y sí cuando miras hacia atrás.
Traigo mi primer comentario, lo celebro con vosotros.
Y le doy gracias a Pedro.
Hoy como hace un año, tenemos la suerte de que la ciudad de burgos pinta parecido.
El Arlanzón también.

miércoles, 21 de mayo de 2008

DESCENTRE

En realidad no es descentre, o sí, no sé.
Es falta de interiorización.
Estoy viviendo últimamente muy al día, demasiado.
Estoy como sin organizar.
Dónde están mis agendas.
Dónde mi librito en el que llevo mis cuentas.
Que no sé qué me pasa.
Enamorada no estoy, desde luego.
Bueno, quiero decir, uy Dios mío si lo voy a estropear, que el que se excusa se acusa. Quiero decir que no estoy enamorada en el sentido de acabarme de enamorar. Bueno, da igual, no lo voy a explicotear más.
El caso es que estoy como que no me centro.
No estoy preocupada tampoco.
Estoy tal vez absorbida por ciertos acontecimientos de mi vida. No lo sé.
Los cambios en el trabajo, a lo mejor.
Tal vez, la primavera me altere más de lo que creo.
Pero sí, lo noto.
Me cuesta más escribir, me cuesta más leer.
Sí es cierto, se me han acumulado acontecimientos sociales que me han tenido un poco de cara a la galería (iba a decir, en el buen sentido de la frase). Cada fin de semana desde semana santa he tenido una historia y no sé, el caso es que debo estar abriéndome como las flores (qué rematadamente cursi me ha quedado esto) mirando al sol, y a falta de replegarme un poco más.
Ya vendrá el otoño, digo yo.

NOTA: he escrito según me ha venido a la cabeza y no he releído.