domingo, 27 de enero de 2008

PERDÓN

Setenta veces siete.
Me confundo.
Meto la pata.
Me arrepiento.
Reminiscencias judeo-cristianas.
Me da igual.
Te perdono.
Me perdonas.
Cuesta, cuesta perdonar por dentro.
Vamos arrastrando a lo largo de la vida el cansancio de las heridas.
Y nos cuesta perdonar.
Las lacras del dolor, del daño que no acaba de pasarse ni de curarse.
Sí, creía que te había perdonado, pero noté que reaccioné así porque en mis tripas quedaban aún resquicios de aquella indigestión, que aunque fue hace tanto tiempo... no acabo de eliminar.
Sí, me perdonaste pero te quedó el morado, aunque se fue de tu piel, por dentro de ti estaba aún la sangre deteriorada.
¿Porqué es tan difícil perdonar?

jueves, 24 de enero de 2008

VOCACIÓN


Definición en la Real Academia Española: Inclinación a cualquier estado, profesión o carrera.

Ya sé que a estas alturas de la vida no es momento de preguntarme por mi vocación.
Pero, a veces lo sigo haciendo.

Siempre he envidiado a la gente que desde su niñez ha tenido muy claro lo que quería ser en la vida: médico, maestro, veterinario, abogado...y otras tantas profesiones.
Yo, la verdad es que nunca lo he tenido muy claro, o sí, no lo sé.

A mi, de niña es que me gustaban muchas cosas, había otras tantas que no.
*Ser actriz siempre fue uno de mis sueños (evidentemente, por ahora, incumplido). Verme en un escenario, ante un público, los aplausos...porque yo quería ser actriz de teatro. A cambio, cuando voy al teatro me imagino ser yo la actriz (puestos a soñar, soy siempre la protagonista).

*Ser cantante, ese era otro de mis sueños, cuántas veces delante del espejo del baño he cogido un cepillo de pelo a modo de micrófono...A cambio, formo parte de un coro y cuando damos un concierto siento en mis tripas ese gusanillo, y me conformo.

*Ser payaso, en este caso payasa (que suena más peyorativo), hacer reír a la gente, reírse de uno mismo y utilizar el humor como profesión...A cambio, me siento un poco payasa, y en cuanto puedo intento ponerle una sonrisa a cualquier situación. Y cuando hay una reunión de amigos, me reconozco payasa, y los demás también lo hacen, e intento pasarlo lo mejor posible.

Sé que no he sido llamada para la pintura, por ejemplo, soy incapaz de dibujar, ni copiando. Me quedé en la casita esa típica que se hace con cuatro ventanas, la chimenea, el caminito y los árboles...osea en el dibujo infantil, y de ahí es que no he evolucionado.

La física y la química, es que me horrorizaban, en mi vida (seguramente por ignorancia) he entendido estas ciencias y para qué sirven (que nadie se ofenda, sé que son importantes, pero yo no las veía la gracia).

La contabilidad, por ejemplo, los números, las facturas...todas esas cosas, la economía... y mira que debe estar bien entender de eso, y es conveniente por otra parte porque quien más quien menos tiene un crédito, una hipoteca, una cuenta bancaria...y luego oyes que la bolsa ha hecho CRACK (no sé si se escribe así) y que si estamos en crisis, que si el ipc, y comprendes que deberías ser más entendida en la materia porque además queda muy hablar de ello...

Cuando tuve que decidir, con 18 años, qué quería estudiar, no lo tenía demasiado claro. Me "tiraba" mucho Psicología y Periodismo, pero razones económicas impidieron que saliera de Burgos. Así que elegí Derecho, al fin y al cabo yo era de letras y esta carrera, según mis padres, tenía muchas salidas (profesionales, se entiende, gegege con la payasa).

A veces, pienso, que la vida me ha ido llevando, día a día, a lo que soy (esto es una perogrullada, además de mal explicado). Lógicamente. Quiero decir: a veces me planteo si yo he llevado mi vida o ha sido la vida la que me ha traído hasta aqui y hasta hoy...
Creo, que en general, soy lo que quiero ser.

Sinceramente, las decisiones importantes que he ido tomando en la vida, las he tomado con libertad. Y, sí, también hay algo de frustración en mi vida, pero es lógico, sólo se vive una vez, y las decisiones pasan y se toman, y hay condicionantes que nos marcan y son inevitables. También nos confundimos, erramos, nos equivocamos, pero si es posible rectificamos y si no apechugamos.

Creo que en definitiva tengo vocación de vividora (en el buen sentido de la palabra).

Quiero VIVIR, y esa es mi vocación, DÍA A DÍA, lo que me vaya marcando la vida.

Hay decisiones que ya no puedo (no quiero) cambiar, que aunque a veces me pesan, otras tantas me reconcilio con ellas y las abrazo y las acepto; sabiendo que a lo mejor en otra vida, en otra ciudad, en otro lugar de trabajo...¿podría ser más feliz?...Y también estoy dispuesta a seguir eligiendo y optando por aquello que la vida me ofrezca.

Nota: En la foto, Marcelo, un hombre que es lo que quiere ser. No le he pedido permiso para colgar su foto, espero que no le parezca mal.






martes, 22 de enero de 2008

LA RADIO




Siempre me ha acompañado.

Desde muy niña.

Es algo muy especial lo que siento con este medio.

Me da información.

Me da música.

Me da compañía.

Y me da libertad.


Me permite hacer muchas cosas a la vez que la escucho.

Es ella la que me despierta.

Es ella a la que primero escucho.


Recuerdo cuando era pequeña que había un armatoste en casa, que estaba ahí, pero que apenas se oía, era como de adorno. Y luego había otra, pero que era monopolio de mi padre.

Mi abuela me trajo una de Andorra (allí eran más baratas).

Entonces recuerdo, cuando estaba mala en la cama, que me la ponía debajo de la almohada.

Y recuerdo "La saga de los porretas", parece que estoy oyendo la sintonía.

Tampoco puedo olvidar "El consultorio de Elena Francis", me acuerdo que mi madre no me dejaba escucharlo porque decía que "aprendía cosas". Y yo, a escondidas, siempre que llegaba del colegio mientras merendaba, antes de hacer la tarea, escuchaba a la tal Elena Francis y las historias que allí se contaban y me encantaba.

Cuando empecé la etapa de adolescente recuerdo un programa ( no su nombre) al que se podía llamar por teléfono para pedir que pusieran canciones ( discos dedicados) y votar a una de ellas; siempre votaba a "¿Crees que soy sexy?" de Rod Stewart, era mi ídolo . Creo que se emitía los jueves y era desde Burgos. Incluso se podía ir al estudio a escucharlo en directo. Lo pasábamos genial llamando y llamando hasta que nos cogían...Y la vergüenza de escucharte. Y a ver si conocías a alguien de los que llamaba...

Después de unos años, descubrí el "Loco de la Colina", era una maravilla escuchar su voz por la noche, con mi aparatito debajo de la almohada, yo sentía que aprendía y que me transportaba a otro mundo diferente.

Más adelante me acompañó en muchos momentos el Señor Casamayor, y aquello fue tierno y familiar.

Y así, programas y programas.

Las canciones las he conocido através de la radio, y me he pasado las horas escuchando programas de música tan especiales...

Y, hoy, sigo escuchando la radio.

Es fundamental en mi vida, diría yo que mucho más que la televisión. Para mí, es que son incomparables.

Me gusta la radio.
Porque me permite hacer otras cosas a la vez.

Porque puedo moverme y no hace falta apoltronarme.

Porque si quiero la escucho y si no desconecto (incluso aunque no la apague).

Porque me acompaña y me da libertad.

lunes, 21 de enero de 2008

ESA TARDE DE VERANO




Sin ninguna razón,

sin un porqué especial,

buscando fotos,

ordenando imágenes...

He recordado esa tarde de verano...


Hoy, con la niebla que cae en la noche de Burgos,

hoy, después de un sol espléndido,

hoy, después de una tarde de recados y de estudio con mis hijos,

Hoy, un veintiuno de enero, un lunes cualquiera...

Hoy traigo el recuerdo de esa tarde de verano.


Pasamos un día estupendo,

un grupo de amigos con niños.

Subimos andando hasta la ermita de Valdelateja.

Después fuimos a Cortiguera, un pueblo medio abandonado,

aunque lo están recuperando. Dicen que viven "hippies".

Tiene un encanto especial de pueblo fantasma.

Comimos en Pesquera de Ebro.


Llego la tarde. Era junio, un junio caluroso.

Paseando, llegamos al río.

Nadie había llevado bañadores.

Los niños, sólo ellos,( los mayores no, cosas de la edad) se quedaron con sus ropas menores y se lanzaron al agua.

Estas imágenes me traen el recuerdo de aquel día, de los amigos.

Y cuando las he visto, sobre todo, he pensado en la libertad.
Y, otra vez, he pensado en qué mayores se han hecho ya todos los de la foto.
Y en la sencillez de las cosas.

En la belleza de lo natural.

En la amistad.

En la niñez.

En la vida.

sábado, 19 de enero de 2008

ESOS MIS LOCOS, YA NO TAN BAJITOS



Mientras escribo, estoy escuchando a Serrat.

Ando un poco floja últimamente, y si encima me está dando por escuchar a Serrat, no sé cómo acabaré...

Su voz me envuelve de melancolía, pero tal vez es lo que quiero y me apetece en esta tarde de sábado, rara y extraña. En un día que tocaba nieve y le da por hacer sol, que me parece una maravilla, pero que este anacronismo meteorológico me afecta.

Es enero y tiene que hacer frío, helar, nevar...y no esté sol de primavera, que luego cuando llegue ésta, en Burgos se arrancará a nevar.


Mis hijos,

los hijos.

Y vaya, que parece que esto lo llevo yo mal últimamente.

Vamos, si es que casi me estoy dando cuenta de que me estoy haciendo mayor y resulta que tengo una adolescente en casa, que es un cielo, pero que discuto con ella por todo.


"Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, con nuestros rencores y nuestro porvenir..."


Si estoy aprendiendo a vivir y a aceptar la vida, si todavía tengo que aprender a quererme, si todavía tengo tanto que aceptar de mi persona; y a la vez tengo que saber estar ahí, saber ...

y esto últimamente me parece tan difícil...

Si hace dos días me los llevaba a todas partes, a hacer el Camino de Santiago, en bici, al cine, exposiciones... Y ahora, sobre todo a mi hija, cualquier cosa que planteo es "friki".


"Nos empeñamos en dirigir sus vidas sin saber el oficio y sin vocación..."


Que me cuesta que se me hagan mayores.

Que ya no puedo "dominarles", que es que yo soy muy mandona, no lo niego.


Y cuestionarme si lo hago bien. A donde irán. Que está todo muy mal.

Que si internet, que si el botellón, que qué estará haciendo... (y cuando pienso esto, me veo tan mayor)

Que hace dos días les daba la papilla, y mi hija va y viene ya con sus llaves. Que me encanta que sea independiente pero que a la vez me cuesta tanto el ver que, como diría mi abuela, chospe ya ella solita.


"Nada ni nadie puede impedir que sufran...que las agujas avancen en el reloj...."


Que se me hacen mayores.

Si yo reconozco que cuando eran pequeños me agobiaba el hecho de su dependencia, y ahora que no lo son me siento liberada. Pero, siento que estoy más preocupada, y no lo puedo evitar.

Nunca he sido una madre "agonías" ni protectora. En el parque o en cualquier sitio enseguida les he dejado a su aire, si se caían esperaba a que ellos se levantaran. Enseguida he sentido la necesidad de que fueran autosuficientes en los aspectos primarios de la vida (comer, vestirse, ducharse... ellos solitos). Y sin embargo, ahora tengo ¿miedo? No sé lo qué es, estoy intentado averiguarlo y por eso hago hoy está entrada.


Es lo que más quiero en el mundo, el que es madre o padre lo sabe.
"que decidan por ellos, que se equivoquen, que crezcan y que un día nos digan adiós"

martes, 15 de enero de 2008

DISCULPAS

Hoy me ha llamado una amiga que me lee, aunque no me comenta, y me ha llamado preocupada, porque había leído mi blog y vamos que yo creo que había sacado la conclusión de que estaba mal (yo, no el blog, -aclaración-).
Simplemente, es que es de esas amigas (de las buenas) que llama y pregunta, sin más.
El caso es que me he dado cuenta de que estoy utilizando el blog como de "sofá de psiquiatra", y bueno, sí es cierto, es mío, con él hago lo que quiero y patatín y patatán... pero, no quisiera convertirme en la típica plasta que sólo cuenta miserias, porque entre otras cosas mi vida tiene muchas cosas buenas. Y tal vez con el tonillo que le estoy dando últimamente le estoy convirtiendo en un blog-muermo.
No me estoy justificando, Dios me libre.
Me estoy disculpando por mi egocentrismo de últimamente.
Tal vez el blog me ha hecho mirarme más adentro, y eso me hace ver demasiadas cosas, y a veces me hacen sufrir.
Hacia fuera soy una persona alegre, comunicativa, sociable...(el que me conoce lo sabe).
Hacia dentro a veces soy más negativa, más depre, más agonías...(también el que me conoce más a fondo lo sabe, alguno con quien comparto casa hace ya unos años...).
Cuando salgo a la calle, a la vida, al trabajo, ahí afuera, intento sacar sonrisa y buen rollo, y no quiere decir que esté escondiendo tristeza con alegría, no, si además no me cuesta, es más cada vez me gusta más el buen humor y reírme de mí y de los de mi alrededor (siempre que me lo permitan, y que sean seres medianamente inteligentes, que el humor no se puede poner en práctica tan fácilmente).
Pero, sin embargo, no sé porqué (algún bloguero de más experiencia me dirá, porque además de comentaristas sois como mis consejeros, mis psicólogos, joder por cierto qué maduros que sois, es que a veces hasta me cabreáis ....) el blog me ha hecho sacar como la parte reivindicativa, y entonces en ese momento me rebelo y cambio el "chip" y el rollo, y a otra cosa mariposa, así que nada más.
Ah, sí sólo pido disculpas por si alguien, aparte de mi amiga, se ha asustado leyendo mis entradas. Todo va bien. Mañana será otro día, que además estreno puesto de trabajo, y bueno pues como dicen MUCHA MIERDA, para mí y para los que me leáis que cada día es un estreno a fin de cuentas.

EL TIEMPO

No tengo tiempo.
Me falta tiempo.
No me da de sí el tiempo.
El dichoso tiempo.
Que no, que no me da tiempo.
¿Llegaré a tiempo?.

Este blog últimamente parece un libro de reclamaciones (por mi parte, por supuesto).
Parece un libro de quejas.
Tal vez es que este sea mi estado actual.
Es que es cierto, tengo tantas cosas por hacer que no encuentro el momento, el lugar, el hueco, el día....
A veces pienso,
quizá quiero abarcar mucho,
quizá soy demasiado exigente conmigo misma.
Pero es que el día no me cunde.
Las semanas se me pasan volando.
Y dejo tantas cosas sin hacer...

Al cine, ya sólo voy como mucho una vez al mes.
Leer, antes leía mucho más, ahora cuando me pongo a leer me duermo a la tercera hoja, y las líneas se me nublan, y encima cuando al día siguiente vuelvo a coger el libro tengo que empezar casi donde lo dejé porque no me acuerdo por donde iba, con lo cual me duran los libros más que los conejitos de duracell.
Andar,pasear, si casi no saco ni tiempo, si a veces voy en coche a todos los sitios para llegar antes.
Y todo el día mirando el reloj, y encima muchas veces llego tarde.
Escuchar música, menos mal que esto lo puedo hacer a la vez que hago alguna otra cosa, si no tampoco.
Así que cuando leo en las estadísticas, o en los datos esos que dan, que el español medio gasta al día unas dos horas viendo la "tele", a mi me parece que alguien me roba al menos hora y media, si llego, veo media hora la televisión al día como mucho, porque vamos, ya ni los telediarios me interesan (insisto, parezco un libro de reclamaciones parlante.-autocrítica.- todo me lo digo yo, eh?).
Claro que entonces, me planteo, a qué dedico el tiempo libre (como decía el cantante José Luis Perales) y es que tengo poco, lo que yo entiendo por libre.
Entre semana, lo que me roba el tiempo es el trabajo fuera de la casa, más el de dentro de casa...pues lo justo para dormir siete horas (si pudiera dormir menos...pero es que si no al día siguiente no soy persona, y aunque cada día duermo peor, antes era de un tirón, necesito estar en la piltra siete horas, será psicológico) y comer y hacer esas cosas fisiológicas necesarias para parecer un ser humano presentable.
Y los fines de semana, días festivos, pues hay que planificar el tiempo de la semana, y lo que queda de "libre" para leer los periódicos (que esa es otra, para leerse un periódico de cabo a rabo se necesita todo un día, o sea que leer el periódico se convierte en leer titulares, artículos y reportajes, pero poco más) y los semanales esos que dan. Si antes hacía yo hasta los crucigramas, los autodefinidos que siempre me han encantado, sobre todo los del País por lo dificultosos (para mí, al menos) y hasta sudokus...

Y así ando, quejosa, últimamente, que tengo que ordenar un montón de armarios y no sé cuándo sacar tiempo, porque además a medida que pasa el tiempo se nos acumulan más quehaceres que a su vez nos roban tiempo...y esto es un NO VIVIR.

Siento parecer un libro de reclamaciones, pero, ay, y lo que me desahogo......